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jueves, 6 de enero de 2011

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(viene de 12)


"Disculpadme un momento, queridos. Voy a saludar al agregado cultural inglés…y a conocer a su nueva amiguita, por supuesto", dijo Paul. De repente ambos fueron conscientes de dónde estaban, rodeados por decenas de personas de alta alcurnia. Laura y Miguel siguieron con la mirada el camino emprendido por el inglés. Paul llegó a una mesa donde una preciosa jóven exótica departía amigablemente con un carcamal engolado. Miguel pensó que aquella mujer le era singularmente familiar. Sus rasgos, sus gestos…Se parecía extraordinariamente…a…¿Eva Luzia?. A no ser por el pelo liso, recogido en un elegante moño que coronaba su cabeza, podría decirse que era ella. ¿Y si lo era? Comenzó a palpitarle el corazón. Era ella, en efecto. Estaba espléndida. Un sencillo vestido negro, que dejaba uno de sus hombros a la vista, realzaba el moreno de su piel. Los pocos complementos, todos de plata, aportaban una misteriosa luz a su presencia. Miguel estaba hipnotizado. Esperó a que ella le reconociera, que le saludara, que reparase en él. Pero ningún gesto de complicidad salió de ella. Laura se percató del interés de Miguel por aquella mujer. La observó, la estudió y luego miró a Miguel, como buscando una respuesta. La obtuvo en forma de petición. "¿Ves a la mujer que acompaña al amigo de tu marido? Se llama Eva Luzia y es brasileña. Quiero que me consigas una noche con ella. Tú sabes cómo, lo has hecho muchas veces antes, ¿recuerdas? Sí, es una profesional. No me preguntes como lo sé. Es irrelevante. Una noche, Laura. Invéntate un nombre, no le des el mío. Podría rechazarte", le dijo apresuradamente antes de que Paul estuviera de vuelta. Luego terminaron de arreglar sus asuntos, y Miguel se despidió de la pareja aduciendo una absurda excusa. Según se iba alejando de la mesa podía sentir la mirada de Laura clavarse en su espalda. Había estropeado su numerito de hembra caliente. Seguramente Paul pagaría por ello, de alguna forma. Al salir se percató de que Eva Luzia ya no estaba en el restaurante. Su acompañante tampoco. Aligeró el paso. El primer gin-tonic de la noche le esperaba y no era cuestión de llegar tarde a la cita.


(continuará…)



9 comentarios:

Sam Mezylv dijo...

Que bueno tenerte de vuelta!!!

Harto caradura Miguel para encargarle dicho servicio a su ex mujer...

Espero el proximo capi!!

Bezozzzz

FEDORA dijo...

que divertidoooo...quiero ya saber como sigue!!!!
besoss!!!!!

Beau Brummel dijo...

Veo, Lady Sandra, que ha sufrido una cierta transformación nominal en mi ausencia…

¿Y eso?

Besos y gracias por echarme de menos, Lady.

Beau Brummel dijo...

Ud, Lady Fedora, sigue tan bella y sentada como la recordaba. Estimulante…

Besos par ud también, Lady.

Néctar de lluvia dijo...

Vaya al fin sigue la historia, después de tanto tiempo. Anda que Miguel no se corta un pelo diciéndole a Laura que se encargue de su sesión.

A ver como sigue la historia, que nervios...

Besos caballero.

Rosaida dijo...

Y… las citas que proporcionaba Laura ¿las ordenaba Miguel? acaso ¿las ansiaba Laura? O quizá ¿ambos las deseaban? Me intriga, aunque creo que Miguel no es de los que ordenan, y Laura parece una mujer acostumbrada a ver cumplidos sus caprichos.
Sr. Brummel, me encantaría ver a los tres en acción y el papel que le tiene reservado al inglés.
Espero expectante su continuación.
Un beso desde mi Jardín.

Shang Yue dijo...

no sabía que yo las ex podían hacer de celestinas, así, tan ricamente?

Rouge dijo...

Antiguos amantes, viejos juegos... pero no parece que a Laura le haya gustado tal petición.
Feliz año nuevo, Lord Brummel. Se le echaba de menos.
Besos rouge.

POEM dijo...

jaja
te has vengado dulcemente de tu ex. qué maravilloso cabrón caliente eres
serás premiado
sólo tu insistencia
jaja
feliz año