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miércoles, 9 de marzo de 2011

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(viene de 20)



La Casa del Arquitecto era como se conocía en la playa al enorme chalet de la familia de Laura. Diseñado y construído por su padre, era una imponente edificación de dos plantas, situada sobre los acantilados de la costa, en la que casi desde cualquiera de sus habitaciones podía verse el mar. Miguel acudió ciertamente acomplejado ante el poderío que desprendía aquella propiedad. Laura se percató rápidamente de ello, y para paliarlo se dedicó a facilitarle la tarea haciendo de perfecta anfitriona, arropándole y presentándole a cada uno de sus convidados como el invitado estrella de aquella fiesta. A las diez menos cuarto Laura anunció que aquel que no lo estuviera todavía debería quedarse en traje de baño ya, porque la fiesta comenzaría en quince minutos sin más demora. Miguel buscó un rincón para ponerse el bañador "meyba" a rayas que había traído. Se colocó en la terraza de la segunda planta, lugar elegido para poner los platos, la mesa de mezclas con el equipo de amplificación y comenzó a pinchar. Poco a poco la cosa se fue animando. Algunos bailaban, otros bebían como cosacos y otros se bañaban en la iluminada piscina. Miguel observaba a todos, pero en especial no quitaba ojo a Laura. Se movía entre la gente, destacando, magnífica. Había elegido un biquini negro que realzaba su poderoso físico y contrastaba con la palidez de su piel todavía sin broncear. Tenía un culo espectacular, firme y de nalgas rotundas. Sus muslos, ligeramente musculados, nacían de unas caderas poderosas. Miguel trató de imaginarla desnuda, suya, pero la cadencia de la música no le dejaba concentrarse. Poco a poco, a medida que el tiempo iba pasando, los asistentes a la fiesta se iban emparejando. Comenzaban los preliminares del rito ancestral del apareamiento humano. Los machos comenzaban a elegir a sus hembras y estas solo aceptaban si eran escogidas por el ejemplar deseado. Laura eludía todos los embates de sus jóvenes amigos. Estaba reservándose para Miguel, y quería que se diese cuenta. Coqueteaba, juguetona, solo lo justo para encelarle. De vez en cuando le miraba intensamente. Quería que la desease, llevarle a un punto en el que no pudiera rechazar la oferta de su cuerpo. Pasada la medianoche subió al puesto del disc-jockey. "Miguel, hora del lento", comenzó a decirle. Pero al ver su traje de baño no pudo por menos que reir. "Pero chico, ¡qué horror! Esperame aquí, anda, que voy a solucionar…eso", le espetó señalando su meyba. Bajó a la piscina, donde algunas parejas ya se habían entregado a los primeros escarceos sexuales. Se dirigió hacia una de ellas y para asombro de Miguel se interpuso entre ambos amantes, uniéndose al lotazo. Miguel asistía atónito al espectáculo de besos, lametones y sobeteos del inesperado trío. Transcurridos unos minutos, y cuando más excitado estaba, desaparecieron de su vista. Poco tiempo después Laura se presentó en la terraza con una minúscula braga náutica roja en su mano. "Toma, póntela. Es de Alfredo. Creo que no la va a necesitar más esta noche", le dijo entre risitas divertidas. Miguel la cogió y se dispuso a buscar algún lugar para cambiarse el traje de baño. "Cámbiate aquí mismo. Sólo te veré yo", le dijo ella. "Es que me gusta ver antes de catar, ¿sabes?"  añadió con una voz persuasivamente seductora.  Miguel se cambió ante la atenta mirada de Laura. El pequeño bañador casi no podía contener su medio erecto miembro, pero le gustó verse observado por ella. "¿Aprobado, señorita?" le preguntó cuando lo hubo hecho. "Con nota, rey. Pero ahora tendrás que apagarme el fuego, no vaya a ser que me queme… yo solita" le contestó ella. Y sin darle opción se le abrazó mientras susurraba algo que Miguel no podía ya escuchar.

(continuará…)


Ojos de Eva, ojos de Loba

17 comentarios:

Jo dijo...

Milord,
Continue...

Princesa dijo...

No vale, mire que dejarnos así, con las ganas....venga ese final que promete ser apoteósico y calentito. Un beso y un café.

Beau Brummel dijo...

Lady Jo, será un placer continuar. No podría negarme pidiéndomelo de esa manera…

Besos, Lady de piel y plata.

Beau Brummel dijo...

Lady Princesa, ¿no le parece que el mejor café es el que se toma tras degustarlo sensorialmente mientras se prepara? El aroma esparcido por el éter al molerlo, al fundirse con el agua hirviendo, que va penetrando poco a poco a través de nuestro olfato, estimulando nuestras papilas gustativas y preparándolas para el éxtasis al saborearlo mientras sellamos nuestros labios para que no se acabe nunca ese momento…

Es comprensible que la cafeína sea tan… excitante.

Besos, solos y dobles.

POEM dijo...

siento un escalofrío al leer tu caliente relato

vaya hembra de primera tu Laura y sabe jugar las cartas de la seducción

donde seduce ella a su víctima no menos deseable

imagino a Miguel en el turbo speedo rojo y quiero aplastarme contra su cadera

jaaja


cada vez subes la nota del calor y de tu redacción

POEM dijo...

y por cierto en las fotos siempre sale la misma hembra

tengo la sensación q las fotos no son de internet

Rosaida dijo...

La Dueña de un gran Reino, no sólo seduce... juega y nunca pierde.
Señor Brummel, nos ha dejado con la miel en los labios... sedientos.
Por cierto, la brisa que respiro en sus dominios también me llega cargada de fragancias primaverales.

Un beso desde mi Jardín.

Fuego dijo...

Magnífico relato, pero se hace ud taaaaaanto de esperar.

Cachis...

Besos ignífugos.

Rouge dijo...

Sois el rey de la intriga, jajajaja!!!, de la intriga erótica.
Besos de fresa.

Shang Yue dijo...

el listón está muy alto, y la espectativa muy caliente.

monsieur, nada que usted no pueda resolver, n'est pas?

Beau Brummel dijo...

Espero que el escalofrío sea de placer, Lady Poem…

Respecto de las ilustraciones puedo asegurarle que son recreaciones a partir de imágenes que se encuentran en la red. No tengo ese maravilloso don artístico del que gozan personas como ud, capaces de introducir la realidad circundante en un minúsculo espacio bidimensional, mostrando como es a través de su mirada concretizada en un instante. He de conformarme con hacer, humildemente, una especie de collages visuales a partir del punto de vista que tienen otras personas sobre cuerpos, situaciones, texturas, paisajes…

Besos, Lady urbana.

Beau Brummel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Beau Brummel dijo...

¿Con la miel en los labios, RosLady? Será por alguna lágrima caída de su melíflua mirada…

Nada me gustaría más que poder apagar su sed, bella jardinera.

Besos.

Beau Brummel dijo...

Lady Fuego, ¿acaso no se disfruta más cuando se hace poco a poco, con suavidad, con deleite…?

Besos, Lady ardorosa.

Beau Brummel dijo...

Lady Rouge, mi torpe, aunque voluntarioso, relato no valdría gran cosa sin el punto de la intriga producida por la narratio interrupta. He de jugar mis bazas como mejor se…

Besos, Lady strawberry lips forever.

Beau Brummel dijo...

Así lo espero, mi sexótica Lady.

Veremos con qué fortuna.

Besos, Lady Shang.

Madreselva dijo...

Los preliminares de este rito me dejan esperando ansiosa su continuidad.
Besos violeta.