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lunes, 25 de abril de 2011

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(viene de 17)  



"Perdone, ¿tiene fuego?" Miguel se tanteó el lateral del pantalón instintivamente, al mismo tiempo que aquellas palabras pronunciadas por una voz desconocida le rescatasen del flashback en el que estaba atrapado tras la llamada de Laura. Poco a poco fue recobrando el sentido de dónde estaba y se dió cuenta que no había contestado a la pregunta. "Oh, sí, claro… un momentito… a ver… sí, aquí está", respondió. Sacó del bolsillo su viejo y desgastado encendedor "Zippo" y procedió a dar lumbre con la destreza adquirida de años y años de cigarrillos encendidos a golpe de muñeca. El fuerte olor de la gasolina quemada pareció devolverlo por completo a la realidad. Su mirada tropezó con unas piernas de piel casi broncínea, fibrosas y perfectamente depiladas y en ese momento reparó en que su acompañante era una mujer. Tuvo la sensación de que le eran familiares. Se recreó en ellas un momento y luego levantó la vista para descubrir a la dueña de las esculturales extremidades. Según iba recorriendo aquella apetecible anatomía femenina se iba convenciendo de haberla contemplado con anterioridad. Sería imposible para un esteta como él olvidar aquellas formas plenas de madurez que rozaban la perfección. Recorrió la resplandeciente camiseta blanca pasando casi de soslayo por el escote perfilado por las cimas erectas de sus pequeños pechos. Era un cuerpo atlético, trabajado y cuidado con mimo.  Llegó al rostro. Miguel apreció las facciones duras, pero atractivas, de su cara. Los prominentes pómulos adquirían un protagonismo incontestable, pero quedaban rápidamente eclipsados por los intensos ojos negros y los labios carnosos que perfilaban su apetitosa boca. Una faz con carácter, exótica, como las que le gustaban ver plasmadas en las telas de Gaugin. "Gracias, caballero", le dijo la mujer mientras le dedicaba una enigmática sonrisa. Miguel no podía contestarle. Estaba absolutamente concentrado en rescatar de su memoria el momento en que pudiera haberse cruzado con la espectacular hembra que tenía ante sí. Se interrogaba interiormente, pero no atinaba con la respuesta que buscaba. Ninguno de sus "fichajes" concordaba con ella. La miró fijamente, pero lo único que veía era una hermosa mujer mirándole con igual fijeza y gesto "giocondino". Miguel no pudo resistir más. "Perdone, no me malinterprete pero ¿nos conocemos? Estoy casi seguro de haberla visto antes" dijo al fin. Ella sonrió más abiertamente, se llevó el cigarrillo a la boca y tras inhalar una intensa bocanada, le guiño un ojo. "¿Casi? Sí, eso es: casi" le dijo entre risas. "No la entiendo…" replicó, desconcertado, Miguel. "Oh, bueno, es simplemente que casi es una buena forma de calificar a la forma que tenemos de…conocernos", concluyó enigmática. "Ahora tengo que irme. Tengo un poco de prisa. Pero da por seguro que me volverás a ver. Hasta luego, vecino",  se despidió con una calculada ironía mientras se daba la vuelta para perderse entre el innumerable gentío que deambulaba hacia la playa. Definitivamente no lograba reconocerla. Miguel volvió a sumirse en sus recuerdos mientras un automóvil, grande y negro, se abría paso hasta él a golpe de claxon.


(continuará…)




EN ALGO HAY QUE CREER, ¿NO?

9 comentarios:

Princesa dijo...

Yo a este paso me quedo sin uñas de la emoción. Estupendo querido, como siempre. Un beso con mucho café.

Rosaida dijo...

Poco a poco nos va desvelando los acontecimientos ocurridos en la vida de Miguel. Poco a poco nos hace partícipes de esa vorágine de sucesos. Y poco a poco lo hace, como siempre Señor Brummel, de una forma exquisita.

Sus entregas son preciosas melodías que, sin lugar a dudas, acabarán componiendo una grandiosa sinfonía.

Seguiré esperando, mientras… reciba un beso desde mi Jardín.

Maya dijo...

OMFG. ¡Un blog de relatos y relatos muy interesantes por cierto! Me encanta como redactas. Debo pasarme por aquí más veces :). Gracias por visitar mi rinconcito. Un saludo

Beau Brummel dijo...

Lady Princesa, Lady Rosaida, Lady Maya, muchas gracias por pasarse por aquí hoy. Ha sido un día especialmente duro, la culminación a una mala racha y su visita es especialmente reconfortante.

Besos a las tres.

Princesa dijo...

Querido estas bien?
Un beso de animo y de aliento....acompañado de café.

Shang Yue dijo...

Sir, por favor, no olvide llevar a su Miguel al médico...

qué es eso de no recordar a una femme?

Madreselva dijo...

La cirugía hace milagros...
;)
Hace ya de ese día duro,así que deseo que todo haya pasado y esté mejor.
Un beso

POEM dijo...

Bo-me tiene fascinada la foto

quiero una foto así

vete buscando otro macho para su fin

el gesto del Zippo me seduce

perfumado de gasolina erótica

mmm

Beau Brummel dijo...

Mil perdones por la tardanza.

La verdad es que ciertas situaciones de la vida real me han tenido bastante descentrado y al margen de esta aventura erótico-comunicacional. He tenido ciertas dudas, pero sobre todo he tenido una crisis de creatividad que me ha impedido escribir algo que mereciera ser publicado.

Vamos a ver hasta dónde llegamos…

Besos.