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jueves, 8 de septiembre de 2011

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(viene de 32)



Por un instante permanecieron quietos. Era la calma tras la tempestad del coito. Dos seres inertes. Tan solo sus vientres, agitados mientras recuperaban la normalidad de la respiración, delataba que en ellos había vida. Apenas unos minutos antes habían estado poseídos por una actividad frenética, buscándose, encontrándose el uno al otro, y sin embargo ahora un muro de silencioso mutismo les alejaba pese a la cercanía de sus cuerpos. Miguel extendió su brazo, y con su mano trató de atraerla hacia si. Ella se resistió. Le buscó el miembro. Estaba semierecto, pero el glande había perdido ya la dureza que le permitiera predecir que volvería a barrenar de nuevo en busca del tesoro femenino. Trató de reanimarlo jugueteando con él, llevándoselo a sus pechos. Luego lo intentó besándolo y lamiéndolo provocativamente. Pero Miguel se encontraba saciado de sexo. Estaba ahíto de su cuerpo y ahora quería su alma, su tiempo, sus palabras. Eva Luzia redobló sus esfuerzos para volver a excitarle. Nunca había sido un problema para ella volver a poner a un hombre en el punto necesario para poder seguir disfrutando de él. Porque bien se diría que fuera ella la que más difrutase con sus clientes. Por eso era la mejor, la más deseada. Sabía hacer sentir a sus acompañantes que era una muñeca sometida a sus deseos. Todos se quedaban prendados de sus convulsos orgasmos, de su hermoso cuerpo al retorcerse entre los jadeos. Les pedía más y ninguno era capaz de escatimarle el placer de volver a correrse con ella, sobre ella, ante ella. Su belleza parecía resplandecer más tras cada polvo, como si su cuerpo vampirizase la satisfacción de quienes la follaban. Era la diosa de las putas, la más puta de las diosas que un hombre pudiera soñar. Y sin embargo ahora no conseguía volver a excitar a su macho. Contrariada, dejó de manipularle la entrepierna. Levantó la cabeza y cruzó su mirada con la de Miguel. Intentó descifrar en sus ojos el enigma de su frialdad. Tras unos instantes supo que no habría más respuesta que la de su cuerpo silente. Decidió romper la sorda tensión de aquel momento. "¿Esto es todo Mr. Sellman? Ha pagado ud por más. ¿Es que no va a aprovecharlo?" le dijo desafiante. Miguel permanecía impasible. No quería, no podía, dejar entrever la batalla que se libraba dentro de si. Necesitaba saber por qué le atraía tanto aquella mujer, pero temía mostrarse débil una vez más. O tal vez temiera la respuesta. La de ella, la de él, la de ambos. Había llegado hasta ese momento, tan deseado, y era incapaz de abarcarlo en toda su extensión. Estaba varado en sus propios miedos, víctima de su repentina indecisión. Dejó que su instinto le sacara de aquel túnel. Mecánicamente alargó de nuevo su brazo y buscó con su mano el tacto de la mujer. Esbozó una caricia sobre la hermosa piel morena, sonrió y pronunció su nombre: "Eva Luzia"


(continuará…)




*este tema lo escuché por primera vez un verano de aquellos maravillosos 70, gracias a la generosidad de un amigo que me dejó el LP "Nicely Out of Tune", del grupo Lindisfarne. Le hacía gracia que me gustase una canción tan melancólica y dedicada al invierno en pleno veranito. Ahora, vuelvo de mi verano y me encuentro con  la triste noticia de que ya no podrá reirse nunca más de mis incongruentes gustos. Este invierno no habrá para él más canciones porque aquella mierda que creía que le procuraría la felicidad eterna ha terminado por consumir sus días. Ojalá ahora seas feliz para siempre, amigo.






8 comentarios:

Fuego dijo...

Uhmmmm, me encanta que haya "recuperado" a Miguel y sus andanzas, sí.

Siento lo de su a migo, uno más de tantos...

Besos.

Beau Brummel dijo...

En efecto, Lady, Miguel vuelve a la carga. A veces hasta soy capaz de cumplir mi propia palabra, ya ve.

Uno de tantos, sí. Strictu senso me apee de su amistad hace muchos años. Un tipo enganchado no tiene amigos. tiene oportunidades para engañarte y seguir autodestruyéndose con tus medios. Le escuché tantas veces "se acabó" que terminó por aburrirme. Pero ahora que ya no está siento que se ha llevado ese cachito de vida que compartí con él. Y en su momento fue tan divertido…

Rosaida dijo...

¿Miguel indeciso? ¿débil? ¿temeroso? No puede ser, Señor Brummel. No debe. Él es sensible y apasionado y la desea ¿no? Está junto a ella... Eva Luzia, la diva del sexo, la diosa de ébano.

Es una pena cuando un amigo dice adiós de esta forma.

Un día de locura te montas en ese tren que tan sólo te llevará a la inevitable destrucción y cuando te quieres dar cuenta no sabes o no puedes apearte de él. Los más débiles o los más inseguros o quizá, tan solo, los menos afortunados son los que llegaran montados a la última estación.

Lo siento mucho, Señor Brummel. Lo siento.

Un beso desde mi Jardín.

Beau Brummel dijo...

La desea, sí. Desea su cuerpo… ¿pero duda de que sea solo eso lo que desea? Quizá tema encontrar la respuesta, aunque sepa que necesita conocerla, le cueste lo que le cueste.


Un día de locura, lo explica ud muy bien, Lady. Mi generación fue especialmente castigada por esa lacra. El influjo de su seducción era tan poderoso, tan ligado a experiencias intelectuales, hedonistas, libertarias. Creímos que era una forma de vida. Estaba en la literatura que leíamos, en la música que escuchábamos, en el arte que profesábamos como verdadero. Era la trnsgresión, la lucha, la rebeldía, la diferenciación…

Era una basura, querida Lady Rosaida. Incluso quienes pudieron apartarse a tiempo quedaron marcados por su hedor. Ojalá que todo el mundo tuviera la capacidad y la preclaridad de no subir nunca a ese tren, por tentador que sea ese viaje.

Gracias por sus palabras. Me guardo su beso para degustarlo entre recuerdo y recuerdo.

Un abrazo sincero, querida RosLady.

POEM dijo...

siento lo de tu amigo!!!
las drogas son así
por eso no me gustan

el sexo ya es una droga q no sé ni como combatirla

jaja

Miguel maneja

pero dudo q maneje algo más q el sexo de Eva

putas como ella nunca darán su alma

por mucho q en ese momento Miguel lo reclame

será capaz de momentáneamente sorprenderla


(igualmente da gusto volver a leerle a vos Sir Bo

Beau Brummel dijo...

Es posible que las putas como ella tengan que proteger especialmente su alma, Lady Poem. Es la única parte de su cuerpo que nadie puede comprar.

Besos y gracias por su visita.

Madreselva dijo...

Lamento su pesar.

Librar esa batalla le será muy dificil a Miguel...

Besos caballero.

Shang Yue dijo...

no siempre obtenemos lo que deseamos, y luchar contra un imposible es inútil

alguien que no quiere dejarse domar, no se dejará, por mucho empeño que ponga Miguel