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jueves, 24 de noviembre de 2011

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(viene de 38)


Laura se sentía estimulada con aquellas historias, embriagada por sus propias fantasías generadas a partir de las narraciones de sus compañeras. Claire estaba sentada junto a ella, y su antebrazo rozaba con descuidada insistencia uno de los pechos de Laura. La francesita la miraba con picardía. Insistió. Volvió a repetir el roce. Esta vez con más intensidad, con mucha sutileza, realizando pequeños movimientos circulares calculadamente perceptibles alrededor de lo que presentía el abultado pezón de Laura. Con la otra mano atrajo para sí a Cecile y comenzó a lamerle los labios con suavidad, desde la comisura hasta introducirla en los abismos de la boca. Un inexplicable y placentero impulso recorrió el interior de Laura. Una parte de ella sentía ganas de participar, de ofrecerse a la suculenta bacanal de lujuria que se abría entre aquellas dos mujeres en su presencia. Pero la otra abjuraba incomprensiblemente del festín libidinoso. ¿Por qué ella, tan impúdica, tan deshinibida para con el sexo con hombres se mostraba tan reacia a probar el placer que pudiera proporcionarle el cuerpo de otra mujer? Aquellos besos, tan húmedos, tan abiertamente profundos, tan hermosamente obscenos, la excitaban, sí, y si embargo no se atrevía a dejarse llevar, a entregarse a esas bocas cuyos gemidos parecían prometerla un paraíso de fantasías insospechadas. Laura comenzó a sentir la necesidad acuciante de apagar junto a ellas el fuego que la consumía entre las piernas, pero un absurdo pudor la atenazaba consiguiendo mantenerla aparentemente ajena. Cuando ya no pudo aguantar más se levantó con la intención de dirigirse a su habitación. Claire la invitó a quedarse implorándola con su mirada, mientras Cecile, que no había desaprovechado la ocasión de quedarse absolutamente desnuda, seguía trabajándola laboriosamente con las manos dedicadas a los pechos todavía ocultos bajo la camiseta. Laura se excusó, balbuceante, y las dejó abandonadas a su estimulante festín lésbico. Fue a su habitación y se tumbó en la cama, pero ya estaba demasiado excitada para dormir.


(continuará…)



Más de mis canciones necesarias. Hoy Van Morrison. Casi todo lo que de él se escuche es bueno. Yo he de confesar que, aunque ya había disfrutado muy jovencito de su "Brown Eyed Girl", no le dediqué mucha atención hasta que una amiga me indujo a redescubrirle. Volví a recrearme con preciosos temas como "Into the Mystic" o "The Way Young Lovers Do". Luego, años más tarde me dejé llevar por la orfebrería musical del León de Belfast más íntimista, en su Lp "Back on Top" (el de mis mejores recuerdos). Escuchen estas dos gemas de un álbum extraordinario: "Golden Autumn day" y "Philosopher's Stone". A ver si les gusta mi selección de hoy…

10 comentarios:

Princesa dijo...

A veces la cabeza puede mas que el deseo, no querido?

Beau Brummel dijo...

Sí, querida Lady Princesa. Sin embargo otras el deseo se instala en la cabeza y va ganando poco a poco el terreno a la razón hasta vencer en el lance. ¡Bendito momento!

El deseo es muy testarudo, ¿verdad?

Besos con mis ojos de buenmirar y de desear…

…café con su Alteza.

Fuego dijo...

Nada, que parece que a Laurita no le va la marcha femenina, de momento, que con ud nunca se sabe...

Permítame sugerirle esta canción, a mí me encanta, lástima que el grupo ya no esté en las "alturas", pero aún así el cd, el cual tengo desde hace muchísimo, es estupendo. No tiene nada que ver con el post, solamente que lo tengo puesto de fondo y, oye, pues nada me ha apetecido; supongo que no lo conocerá, ...o igual sí, que con ud nunca se sabe.

http://www.youtube.com/watch?v=InqYC-XwXcw

El album es precisamente el que sale en el vídeo. MUy muy recomendable, en mi opinión, claro está.

Besos de las cavernas...

Madreselva dijo...

Festín...esa palabra me ha dado hambre.
La música genial, me encanta.
Otro beso.

Beau Brummel dijo...

Excelente recomendación, Lady Fuego. Yo corrí a comprarlo cuando salió al mercado, porque no pude resistirme a la tentación del Mmmmm mmmmm mmmm que contenía. La voz grave de Roberts me pareció deliciosa.

Recientemente han publicado otro trabajo que no vale mucho, la verdad, pero tiene esta pequeña gema titulada Corazón de piedra.

Un corazón de piedra es muy adecuado para los besos de las cavernas, ¿no cree?

Besos de corazón, no de piedra…

Beau Brummel dijo...

Pues Lady, cuando se tiene hambre no hay nada más placentero que saciarla…

Besos cromatizados y coloristas, Lady Rainbow.

Shang Yue dijo...

su Laura, ¿sabe lo que quiere? quizás lo sepa mejor que usted mismo


(Monsieur, esta vez le propongo algo lento, con miles de violines alrededor; y para cuando se acaben siempre podemos volver a Sinatra

http://www.youtube.com/watch?v=SzJ2yYijX_g

Beau Brummel dijo...

Una preciosa canción, una hermosa letra…

Besar como si se supiera que serán los últimos besos ¿puede haber más deseo en dos bocas que se saben sin futuro?

Bailemos pues sexótica Lady Shang; solo le pido que después me mienta y me cante así, de esta manera…

Rosaida dijo...

Aunque atraiga con fuerza el otro lado de la frontera, a veces es difícil cruzarla... al menos la primera vez.

Me encanta su selección musical, Señor Brummel. Si me lo permite aportaré a su colección otro tema de Van Morrison.

Espero que a Alguien como Usted, amante de la música, le guste tanto como a mí.

Un beso desde mi Jardín.

Beau Brummel dijo...

Hay fronteras en las que no puede dejar de desearse traspasar una vez cruzadas, Lady Rosaida.

La canción… qué podría decir si ya lo dice todo. Es preciosa, sí. En efecto, a alguien como yo amante de la música tiene que gustarle por supuesto… exquisita elección de una exquisita dama.

¿Se ha fijado ud que el final es toda una declaración de principio(s)? "The best is yet to come" Una estimulante promesa hacia el mañana.

Besos, frescos como la brisa del norte…