Seguidores

viernes, 22 de junio de 2012

LA ENTREVISTA





Estaba yo hace un par de meses departiendo un vermouth dominical con un amigo periodista cuando este me comunicó que andaba dándole vueltas a un proyecto de reportaje sobre blogs y foros eróticos en la red. Al decirme que estaba interesado en entrevistar a alguien que tuviera un blog de estas características se me pusieron los dientes largos. La carne es débil, sí. El problema es que no me apetecía desvelarle mi vida virtual paralela. No es que no me fíe de él, no, pero la vida me ha enseñado que de la manera más tonta se descubren los más secretos pasteles. Le dije que yo conocía a alguien que tenía un blog pero que no sabía si accedería a dejarse entrevistar. Le di la dirección web para que la echase un vistazo a ver si le parecía bien y le prometí que hablaría con él para ver si era posible la entrevista. La idea era que mi supuesto contacto accedería a contestar a las preguntas enviándoselas en un cuestionario o, como mucho, en una interviú digital vía chat. Estaba infravalorando a mi amigo el periodista: nunca se avendría a esa forma de hacer su trabajo. Me dijo que tenía que ser cara a cara. Le dije que OK y quedé en vernos "los tres" en un garito para charlar y tomarnos unas copas. Tenía la impresión de que se había olido la jugada y no me equivoqué. Cuando le confesé que el tercero de la partida no se presentaría a la cita lejos de sorprenderse se rió el muy puñetero. Es lo que tiene que alguien te conozca bien, que es muy difícil de metérsela doblada.

El caso es que me hizo la entrevista, aunque me advirtió que era muy posible que se quedara en el cajón y que nunca se publicara. Nos lo tomamos como un divertimento, sabedores ambos de que no pasaría de una travesura impostada, de un "fake" mediático sin más pretensión que un pasatiempo entre dos amigos y compañeros de estudios. El resultado es este (me he permitido obviar la introducción, demasiado elogiosa a mi juicio, y algún que otro pasaje por contener datos que no quiero hacer públicos). Udes. juzgarán…


"-La primera pregunta es obligada: ¿por qué Beau Brummell? ¿Te consideras un "dandy"?
 
-Bueno, es evidente que sí ¿no? (risas). Bromas aparte, pienso que un buen "nick" es la mejor carta de presentación en este mundo paralelo de internet. Es tu "marca", el primer generador de imágenes sobre tu persona, tu identificador en el ciberespacio. Beau Brummell es, en primera instancia y sobre todo, un nombre sonoro, eufónico y sencillo.

-Eso está muy bien desde el punto de vista de un experto en "branding", pero no contesta a mi pregunta…

 
-Veo que no vas a ponérmelo fácil (risas). La verdad es que como hombre me gusta el dandismo, sobre todo en contraposición con ese artificio de egocentrismo banal, ese onanismo estético llamado "metrosexualidad" que tan de moda ha estado estos últimos años. Sí: soy un firme adalid de la elegancia, sobre todo en el comportamiento y en las formas. Como está escrito en mi perfil, "hagamos lo que hagamos, hagámoslo con elegancia".

-¿Y en el vestir?

 
-Tengo un "look" muy heterodoxo: excluyendo imágenes muy radicales, me gusta cambiar de aspecto, incluso provocar; un día traje y corbata, otro vaqueros rotos y camiseta…

- ¿Y qué hace un "dandy" escribiendo relatos eróticos?
 
-Intentar seducir, por supuesto.

-Pero eso podrías haberlo intentado con cualquier otro género. ¿Por qué has escogido el erotismo?
 
-Desde siempre me ha fascinado el erotismo. Soy una persona muy pasional y extremadamente sensual, pero me cuesta hacerlo aflorar en mi vida real. Me pareció un divertido ejercicio de catarsis escribir historias eróticas. Pertenezco a una generación que vivió su sexualidad de forma traumática porque nos enseñaban que había que reprimir y avergonzarse de tener inquietudes por conocer ciertas tendencias, por sentir placer con algunas conductas que se consideraban aberrantes y amorales. Yo siempre he sido muy iconoclasta y cuanto más estigmatizado estaba algo, más me atraía y me estimulaba el conocerlo. Por otra parte, tal vez sea el erotismo uno de los pocos campos que todas las personas tenemos en común en nuestro "background" particular. ¿Quién no tiene fantasías de una u otra clase?

-¿Son, entonces, los relatos que escribes en tu blog tus propias fantasías?

 
-En cierta manera sí, claro. Hay mucho de mí en lo que escribo.

-¿Por eso escribes amparado en la impostura de un seudónimo?
 
-Por supuesto. No sería capaz de hacerlo bajo mi verdadera identidad real. Soy muy celoso de mi intimidad. Solo me gusta compartirla con quien yo quiero. Mostrar ciertos aspectos personales es hacerte vulnerable. Bastante perra es cierta gente como para encima ponérselo facilito.

- Volvamos al erotismo. En tu blog hay muchas descripciones absolutamente explícitas en lo sexual. ¿Podríamos decir que tu literatura es más pornográfica que erótica?

 
-Hay textos que sí lo son. La pornografía no me asusta. Me gusta recrearme en algunas descripciones, generar imágenes que cualquier amante del buen sexo pueda "reconocer" fácilmente en su propia experiencia y haga suyas mis palabras. La frontera entre erotismo y pornografía es tan etérea y subjetiva que es muy dificil de etiquetar cuando un escrito está en uno u otro lado de esa línea.

-El hecho de que la mayoría de tus seguidores y comentaristas sean mujeres, ¿es un síntoma de algo en particular?

 
-Es síntoma de que ellas tienen mejor gusto y son más inteligentes (risas). Además, no creo que eso sea intrínsecamente negativo ni perjudicial para mí (más risas).

-Te lo preguntaré de otra manera: ¿escribes para las mujeres en general o para alguna en particular?

 
-Es cierto que cuando escribo lo hago pensando en "la" mujer, en un tipo de mujer que a mí me gusta y que me "pone" mucho imaginar que le gusta lo que escribo para ella, que se excita con mis palabras. Soy absolutamente heterosexual, y mi único objeto de deseo es la mujer. No podría escribir pensando en hombres. Pero eso no significa que lo que escribo sea única y exclusivamente para un público femenino.

-Y, ¿qué mujer es la que te gusta?

 
-El universo femenino me parece fascinante. Es más rico y complicado que el masculino, por lo menos aparentemente. Tengo grandes amigos, pero el nivel de complicidad que he alcanzado con alguna de mis amigas es increíble.

-Eso es una larga cambiada…

 
-Tú lo que quieres es que me pille el toro (risas). Está bien, me mojaré: me gusta la mujer que sepa seducirme, que me lleve y me traiga sin que apenas me de cuenta, que me obligue a pensar en ella día y noche, que consiga que la desee ardientemente, que me incite a hacer locuras, que me valore tal y como soy, sin idealizarme, que sea la reina de mis fantasías…

-Bueno, creo que a esas mujeres nos apuntaríamos todos.

 
-Pues yo te aseguro que no. Hay muchos hombres a los que les gustan las mujeres-espejo, aquellas mujeres que les sirven para contemplarse ellos mismos, lo listos que son, lo buenos que están, lo alto que han llegado en la vida, lo bien que follan… sin importarles lo que ellas sienten o piensan, porque viven en un continuo complejo de Adonis. Les han enseñado a comportarse así, y no saben ser de otra manera fuera de ese cliché protomachista.

-Empezaste contando la historia de Miguel. ¿Es tu historia? ¿Miguel eres tú?

 
-Me lo han preguntado varias veces. No, yo no soy Miguel, aunque hay mucho de mí en él. Tú, que me conoces desde hace mucho tiempo, habrás podido encontrar paralelismos de mi vida en ciertos pasajes del relato, pero la gran mayoría de él es pura ficción. Desafortunadamente yo no soy profesor de Historia. Con la que está cayendo, no me vendría nada mal un sueldo fijo (risas).

-Pues está escrito con un apasionamiento y detalle que bien podría asegurarse que es fruto de una vivencia real.

 
-Bueno, es posible que la esencia de lo que ocurre sí que haya sido real, aunque no con esos personajes. Y, como te he dicho, hay situaciones en el relato que sí he vivido personalmente.

- ¿Qué es un "beauguerrotipo"?

 
-La palabra viene del término "daguerrotipo", una técnica fotográfica muy primitiva que un tal Louis Daguerre ideó a finales del siglo XVIII. Impregnaba una plancha con una solución fotosensible y la exponía al motivo que quería fotografiar. Luego la sometía a un proceso de revelado y ¡voila! aparecía la imagen. Lo más significativo es que el resultado es un original único del que no podían hacerse copias y es a la vez positivo y negativo de si mismo. Luego está la enorme fragilidad de la imagen resultante, que puede dañarse si no se preserva adecuadamente. Me gustó como concepto para aquellos textos en los que mi subjetividad expresa pudiera ir construyendo imágenes "sensibles" a partir de la sensorialidad de quien los lee.
 
-O sea, un "beauguerrotipo" es un trocito de realidad "revelada" por tus sentimientos.
 
-Es una buena definición, sí.

-Existe la creencia de que internet es un lugar muy propicio para quienes buscan darse alegrías para el cuerpo de manera fácil y rápida. ¿Es tu caso?
 
-Internet es un ente inmenso, pero a menudo se le acota por sus fronteras más pequeñas. No puedo hablar de lo que no conozco, y de lo que conozco puedo afirmar que no es diferente de la vida real. La posibilidad de conocer gente está siempre ahí y cada quien sabe lo que quiere, puede o debe hacer. Un blog cuyo leit motiv es el erotismo no tiene por qué ser sinónimo de sitio de contactos… o sí. Que cada cual haga de su capa un sayo, por supuesto. Ahora bien, una cosa es lo que se intente y otra cosa es lo que se consiga. Yo puedo asegurar que me relaciono con gente que tiene las ideas muy claras, dueños de sus deseos y con una exquisita sensibilidad a la hora de proponer o sugerir lo que quieren. No me he sentido nunca incómodo con ninguno de sus comentarios o correos privados y tampoco tengo noticias de que los míos les hayan molestado.

-Para terminar. ¿has tenido alguna proposición indecente?

 
-Las pocas que he tenido, lejos de la indecencia, han sido proposiciones muy tentadoras, respetuosas, elegantes y halagadoras.

-¿Y has cedido a la tentación?
 
-Tengo unos sueños muy ardientes con algunas de "mis Ladies", pero, en general, duermo muy tranquilo.

No se si eso ha sido un sí o un no, y la manera en que me guiña un ojo no me saca precisamente de la duda. Apuramos el gin-tonic y seguimos charlando amigablemente de nuestras cosas. Antes de despedirnos me pide que le guarde el anonimato en el que se ampara para escribir en su blog. Le digo que todo queda bajo el secreto de confesión y el muy canalla se ríe abiertamente consciente de nuestro anticlericalismo mutuo…"


viernes, 8 de junio de 2012

PARÉNTESIS



Ahora mismo estoy lejos de ti, nena. Un poco más lejos que de costumbre, pero ni el sol que me acaricia el rostro con sus rayos puede eclipsar el calor que me producen tus manos al recorrerme desnudo, resbalando ágiles sobre el sudor de mi epidermis.

Sí, nena, ahora estoy lejos, pero todavía puedo sentir el batir de tus caderas cuando preparan con mimo el cóctel de mi deseo: movido, no agitado. Que me de tiempo a degustar el roce de tus muslos, el cálido acoplar de tu sexo en mi verga henchida de mis ganas de ti. Sentiré la humedad de tu lengua cuando las olas me recojan en su seno y pensaré que son tus ojos las profundas aguas cristalinas que me vigilan anhelante, arrullándome con su sonido.

Voy a buscarte en cada beso de otros labios, nena, aún sabiendo que será baldía la tarea. Me conformaré con el regusto de tu recuerdo, implorando encontrarte alguna noche entre sábanas ajenas. Y mientras tanto recrearé esos momentos mágicos vividos  locamente al compás de tus caderas…


MUEVE TUS CADERAS, NENA…


…Y, POR FAVOR, NO PARES NUNCA.






(Espero estar pronto de vuelta)