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domingo, 1 de julio de 2012

FUERA DE TEMPORADA




Julia realiza diligentemente su trabajo mientras frente a ella su marido se camela día a día con otras mujeres a través de su portátil. Ernesto la mira de soslayo, preguntándose si realmente ella es tan ajena a sus tejemanejes o es que el tiempo ha logrado erosionar su relación hasta el punto de no sentir ningún interés por su pareja. Julia tiene secretos que le oculta desde hace años, pero eso a él no le importa porque, afortunadamente, ya ha aprendido a vivir fingiendo que no los conoce.



  
Miguel, ensimismado frente a su burbujeante gintonic, sopesa si su vida ha sido lo suficientemente interesante como para seguir siendo recreada en su memoria o si debe por fin aceptar que hay un presente al que tiene que enfrentarse. Laura piensa en Miguel, en todos los años junto a él que jamás olvidará porque ha sido el mejor de sus amantes, en si dejarle fue la mejor decisión, en cómo podría hacerle volver a su cama y rememorar aquella pasión juvenil e incontenible que consiga eludir la desesperante degradación que la madurez somete día a día a su antes privilegiado físico femenino.




El viajero cierra los ojos para seguir viajando. Su amigo esconde una botella de Jack Daniels tras la barra para cuando él se presente con esas historias de amantes desgarrados que tanto le gustan. Uno sigue viviendo porque ha vuelto a tener sueños que hacer realidad; el otro nunca ha tenido sueños, y vive para que el viajero le cuente sus viajes y poder soñarlos con él como si fueran propios.




Yo sigo sucio, nena, y tú… ¿qué haces tú ahora? ¡Lo que daría por hacerlo contigo! Tú y yo, nena. No, no es imposible, ¿verdad? Son sueños, son secretos… son vida. Nuestra vida alternativa, paralela, clandestina. Volveremos a vivirla entre velas, entre luces de colores, en el húmedo sótano en que transgredimos la rutina. Y volveré para contarlo, pero tendrá que ser después de este descanso obligado. Sí, colgaré el cartel de "fuera de temporada", nena, la maravillosa temporada que he podido vivir gracias a lo que me has hecho soñar con tus palabras… y tus actos.






Hasta entonces, si nada lo impide.

12 comentarios:

Princesa dijo...

Disfrute mi querido Milord.

Beau Brummel dijo...

Si pudiera disfrutar no tendría por qué descansar, mi querida Lady Princesa…

Besos de moka, Alteza.

XIII dijo...

He de recordarle algo, por mucho que insistan, por mucho que se empeñen en machacarnos con dogmas y frases hechas, con con fórmulas y sentencias pragmaticas... nada es imposible Milord, nada.
Y nada es toda la verdad.
:)

Beau Brummel dijo...

Me parece que sabe ud latín, Lady. ;)

Besos, impares y rojos, Lady numeral.

susana moo dijo...

Descanse usted, y buena con nuevos bríos.

Un abrazo

Amanteceres dijo...

He venido a quererte, a que me digas tus palabras de mar y de palmeras. (Carmen Conde)
¡FELIZ VERANO!
Un beso desde mis Amanteceres.

Beau Brummel dijo...

Gracias por sus deseos, Susana. Espero que se cumplan y que, de una u otra forma, podamos seguir leyéndonos.

Besos.

Beau Brummel dijo...

Gracias por su dosis de cariño, Lady Amanteceres. Casi tengo agotadas mis reservas…

Besos.

Rosaida dijo...

¡Nadie, mi querido Brummel, es capaz de (d)escribir como Usted lo hace! Lo hace tan fácil... parece tan fácil.

Es un gran privilegio poder leerle.

Una fiel admiradora... desde su Jardín.

Besos y feliz verano.

Shang Yue dijo...

Monsieur, en su viaje no olvide citarse conmigo en alguna estación de tren
(http://www.youtube.com/watch?v=S9RUDnFA3yc)

Beau Brummel dijo...

No es difícil, Lady Rosaida. Solo hay que contar con una musa capaz de generar las imágenes y sentimientos adecuadas.

O mejor aún: tener la inmensa fortuna de poder haber vivido antes lo (d)escrito…


… con la deseada musa.

Besos ;)

Beau Brummel dijo...

El Norte no es un mal sitio, no. Aunque cualquiera sería bueno si estuviera ud ahí, Lady Shang.

Besos… y, por qué no, una caricia descuidada buscando su cintura.