Seguidores

viernes, 28 de septiembre de 2012

CIENTO DIEZ Y SEX



Cuando bajaba del autobús siempre quedaba su aroma dentro de ella. Todo el trayecto percibiendo los empellones del deseo furtivo de aquel estudiante cotidiano en la diana de sus nalgas tenía el premio de sentirse hembra. Día sí y día también él la buscaba entre apretones; ella se dejaba encontrar. Luego, el fin de semana, y su cuerpo echaba de menos las jóvenes manos explorándolo temblorosas tanto como él extrañaba su calor de mujer madura en la entrepierna. Eran anónimos amantes transportados en la hora punta de sus vidas.

Hoy llora frente al anuncio de apertura del “metro”: intuye que nunca menor distancia será mayor obstáculo para volver a excitarse con el estudiante… de su anatomía.


 ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Hace tiempo propuse a mi admirada Susana Moo construir un proyecto de relatos cortos cuyo denominador común fuera el erotismo y la peculiaridad de estar redactados en 116 palabras, ni una más ni una menos. No le pareció mal, pero el caso es que la idea no terminó de cuajar. Ahora, con su permiso, lo retomo porque me parece una bonita forma de alejarme dejando un legado en el que pueda perpetuarme de la forma que más me gustaría: junto a todos los que alguna vez han participado en mi casa, ya sea dejando su comentario o simplemente leyendo mis relatos.

Si se animan, escriban su relato a cientodiezysex@gmail.com e iremos construyendo un blog… juntos. Y si no… pues… espero que la vida no me ahogue y que volvamos a encontrarnos porque pueda dar continuidad a alguno de mis proyectos.

No hay comentarios: