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martes, 16 de octubre de 2012

LA CARTA





Inquieto por no saber de ella desde hacía tanto tiempo, tomó su roller-pen de tinta de gel azul y escribió en el A-4 de 80 gramos su intento por conectar con el pasado…

"Querida Krista:

te escribo ahora, casi un año después de la última vez que supe de ti, dado que tú parece que, aun pasada esta eternidad, has sido incapaz de digerir lo que ocurrió entonces. Sabes que era algo que tenía que hacer, porque era lo que más ansiaba… lo que tanto había soñado.

No es que contigo no lo hubiera hecho. Tú eras un sueño de otro tipo, tan irresistible sexualmente como ella, pero carente de la atracción romántica que tanto me subyugaba y tan importante comprendí que era para mí. Romántica, sí. Se que pensarás que soy un traidor a mis correos, un cínico. Tú y yo solo hablábamos de follar, de consumirnos entre polvos hasta volvernos el agua de nuestro sudor extenuadamente jadeado. Nunca tuvimos palabras que pudieran dejar entrever sentimiento alguno más allá del instinto primario de satisfacer nuestro deseo. Jamás te hice ver que hubiera un algo más en mi búsqueda, y se que te dejé pensar que la dureza de mi verga era tan acerada como la dureza de mi alma.

Pero te sigo recordando en las fotos que acompañaban tus correos, excitantemente sugerentes como sabes que me agradan. Tu gusto por la lencería de combate era exquisito, el ornamento ideal para tu cuerpo treintañero apenas ajado, todavía, por los avatares de la vida. Un cuerpo de ángel pecaminoso, que tantas noches imaginé regado por la fuerza de mi esperma. Tus pechos firmes, apretados bajo la copa de oropeles y encaje; tu vientre liso y ombligado, valle confortable y preludio de la mágica boca de tus síes. ¡Ah! ¡Cuántas veces me vi comiendo de sus labios, saciando mi apetito de escuchar la música de tus gemidos! Y tus piernas, cubiertas por ligueros y rejillas, apéndices concupiscentes recorridos por la premura de mi tacto…

Sí, te sigo recordando, Krista. Repaso tu video, el que te grabaste lasciva sabiendo que se reproduciría en mi cerebro cada vez que pensara tu nombre, en un play infinito e inolvidable. Tus movimientos sinuosos, tus manos serpenteando por tu silueta desnuda, aferrándose a tus pequeños pechos, empezonados y sobresalientes, para luego recalar en tu gruta, resbalando hasta su sima tras digitar, circulante, la campanilla que llama a las llamas prendidas del deseo. Veo, miro: soy un voyeur irredento. La pellizcas y tu vulva se abre, viscosa, labiando tu ansia gritada en gemidos de fuego. Te muerdes, te sobas,  te agitas y ondulas. ¿Me piensas? Me sabes ardiendo asiendo mi tranca, mirándote absorto, manco de sexo, erecto, salido. Cabalgas tu dildo, golosa, lamiendo tus labios. Te quieres, te tomas. Tu cuerpo explotando, tus manos perdidas; tus ojos en blaco, tu orgasmo filmado. Tu vídeo, mil veces pasado, mil veces corrido hasta la meta de semen.

Eso, tanto, y ahora, Krista, la nada. El "tú te lo perderás" sentenciado y cumplido.  Antes "te espero, si quieres". Y antes "te daré más que nadie". Eras tú o era ella,  aunque no entonces, pero el final fueron tus celos. Los celos de quien se cree derrotada sin que siquiera se haya librado una sola batalla. Nunca luchaste en igualdad de condiciones porque yo, infame, te robé el otro lado de mi yo, el más sensible, para entregárselo entero a quien lo había destapado. Perdóname si puedes y si no, por favor, no me condenes de por vida".


Terminó la carta y se despidió besándola entre líneas. Dobló el papel y lo Introdujo en el sobre. Tras pegar la solapa escribió la dirección que ella le había dado cuando aún quería sentirle entre sus carnes y pensó que esperaba que hubiera estado bien lo que había hecho.




7 comentarios:

Inés Solaz dijo...

Excitante...

Acepto su reto.

Beso y sonrísas

XIII dijo...

Genial. Usted y sus palabras y maneras... "concupisciente" "¿Me piensas?"
Exquisito, como siempre. :)

Un abrazo, milord.

Vicky dijo...

Ay querido amigo!!! el eterno dilema entre lo tangible y lo que puede ser. Los miedos, el deseo, las pérdidas. Una imagen, un olor, ese sabor que despierta nuestra parte más oculta. Las ganas y el dolor. Lo cotidiano mata la ilusión, pero da vida a la fantasía. Fantaseemos Sire, aunque sea solo a base de recuerdos monocromáticos.

Desde mi alfeizar tornasolado, siempre Sir

Inés Solaz dijo...

Lo intentaré.

Ardo con sus letras.

Caricias

Beau Brummel dijo...

Me parece excelente que, una mujer tan completa ;) como ud, acepte este reto y (me) quedo a la espera, expectante.

Besos solazados, Lady Inés.

Beau Brummel dijo...

Celebro que le guste mi estilo. Escrito por una lectora tan prolífica como ud es todo un cumplido.

Amo las palabras y su decir, Lady XIII. ¿Qué haríamos sin ellas? Y lo peor, ¿qué seríamos? Tenemos funciones superiores y la mayor, sin duda, es la capacidad de codificar y descodificar nuestros sentimientos y percepciones en unidades de comunicación conceptual. Nos son indispensables y cuando no podemos fonarlas tenemos que crear signos que las sustituyan.

Soy un amante apasionado del lenguaje y me duele mucho ver que hay quienes limitan su utilización, utilizando un parco vocabulario y cuatro latiguillos repetidos hasta el infinito, limitándose ellos mismos. El español, castellano para los políticamente correctos, es rico y tiene cantidad de vocablos que, aun pareciendo que significan lo mismo, aportan matices diferenciadores y necesarios en según qué contexto.

Es una auténtica contradicción que quienes alardean de no limitarse y "probar de todo" para coleccionar nuevas experiencias, se conformen con cuatro palabras para transmitirlas, ¿no cree? Pero es que mola mazo parecer un tío guay muy colega y tal, antes que un engolado presuntuoso de los que "hablan raro"…

Besos, nones, por impares que no negados, Lady.

Beau Brummel dijo...

Sí, querida MiLady: el dilema de la elección, la dicotomía consustancial a nuestros actos. Cuando hacemos algo inevitablemente dejamos de hacer otra cosa. Elegimos, y en nuestras elecciones está implicada nuestra autoestima. No solo tenemos que elegir, sino que tenemos que elegir bien. Y siempre es fácil fantasear con lo que no hacemos, porque si no nos satisface el presente, podemos abrazar la creencia que lo que dejamos de hacer nos hubiera sido más favorable y placentero.

La fantasía siempre es gratificante. Para bien, o para mal, soy una persona muy sensitiva y, como ud bien afirma, una imagen, un olor, un sabor también despierta mi parte más oculta. Entonces libero mi yo y fantaseo…

…por ejemplo, con una mujer que me observa desde un imaginario y atornasolado alfeizar de…

Besos, MiLady ;)