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miércoles, 15 de mayo de 2013

ESA COSA LLAMADA AMOR (Teoría de conjuntos)









[adenda 15/5/2013]

"Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro t...odo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo. Y hay que añadir que este amante no tiene que ser necesariamente un joven que esté ahorrando para comprar un anillo de boda: este amante puede ser hombre, mujer, niño; en efecto, cualquier criatura humana sobre esta tierra. Pues bien, el amado también puede pertenecer a cualquier categoría. La persona más estrafalaria puede ser un estímulo para el amor. Un hombre puede ser un bisabuelo chocho y seguir amando a una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw dos décadas atrás. Un predicador puede amar a una mujer de la vida. El amado puede ser traicionero, astuto o tener malas costumbres. Sí, y el amante puede verlo tan claramente como los demás, pero sin que ello afecte en absoluto la evolución de su amor. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor turbulento, extravagante y hermoso como los lirios venenosos de la ciénaga. Un buen hombre puede ser el estímulo para un amor violento y degradado, y un loco tartamudo puede despertar en el alma de alguien un cariño tierno y sencillo. Por lo tanto, el valor y la calidad del amor están determinados únicamente por el propio amante. Por este motivo, la mayoría de nosotros preferimos amar que ser amados. Casi todo el mundo quiere ser el amante. Y la verdad a secas es que de un modo profundamente secreto, la condición de ser amado es, para muchos, intolerable. El amado teme y odia al amante, y con toda la razón. Pues el amante está tratando continuamente de desnudar al amado. El amante implora cualquier posible relación con el amado, incluso si esta experiencia sólo puede causarle dolor".

(La balada del café triste / Carson McCullers)




…Tonia ama a Félix. Le gustó desde que le conoció. Su ironía, su capacidad creativa, su ingenio la tienen subyugada. Le admira y pondría la mano en el fuego a que él la corresponde. Félix, sin embrargo, la desprecia porque cree que es claramente inferior a él. Félix ama a Dora. Piensa que tiene un cuerpazo que quita el hipo. Es una mujer de bandera y no para de maquinar cómo podría conseguir echar un polvo con ella. Le pone mucho y está seguro de que ella no va a rechazarle. Dora tiene para sí que Félix es un pedante engreído. Dora ama a Javier, o más exactamente su estatus y su poder adquisitivo. Se emperifolla cada día especialmente para él, para seducirle, porque sabe de sobra que sus encantos son irresistibles para los hombres y él caerá como todos los demás. Javier ve en Dora alguien superficial y demasiado preocupada por la estética. Javier ama a Tonia. Cree que no puede haber mejor mujer en el mundo para él y para su proyecto de vida familiar. Cada vez que piensa en ella se le acelera el corazón, como un adolescente, y ha decidido decirle claramente lo que proyecta a su lado. Pero Tonia dice que Javier es un cursi trasnochado y ama a Félix…

Todos aman y son amados. Un amor contrapeado, imposible, no correspondido. Un amor distinto en cada caso: idealizado, lascivo, interesado, inocente… pero todos emanados de la naturaleza humana y tan reales como la vida misma. Es evidente que hay una cosa que todos convenimos en llamar amor, pero cada uno la siente de manera diferente. Y yo me pregunto: ¿para qué sirve el amor si no cumple estríctamente la propiedad  de la correspondencia biunívoca?





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Y, luego, un regalo musical


17 comentarios:

i am dijo...

Querido, que difícil es esto del amor y que acertada su exposición de la teoría de conjuntos en la que claramente quedan expuestas las propiedades de los mismos y por ende las de los personajes. Lástima que D'Morgan echara, con dos leyecitas que vaya usted a saber de donde sacó, por tierra cualquier posibilidad amorosa para su conjunto circular.

Teóricamente desde un alfeizar...
L.A.

belkis dijo...

Si me permites escribir una ordinariez, diré algo que oí mucho de adolescente: "amar sin ser amado, es como limpiarse el culo sin haber cagado".
El amor, si no es recíproco, no suele llevar por buenos caminos, y a veces es lleva por el del desconsuelo, la frustración.
En esos personajes del conjunto, alguno podría encontrarse con orma del zapato, con su alma gemela, pero no.... "siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora" (esto lo cantaba Camilo Sesto).
En fin, yo por si acaso, voy a procurar no enamorarme...más.

Princesa dijo...

Y si el amor no existiera realmente...?

María dijo...

El amor es complicidad, es sentir los besos en la piel, es arroparse de abrazos, envolverse de caricias, llenarse de mimos, entregar el alma, y recibir la misma o parecida entrega.

Un beso.

Beau Brummel dijo...

Querida MiLady, tengo un amigo matemático que, cuando se toma un gintonic de más, se empeña en explicarme la fragilidad de la estructura matemática… a mí, que soy de letras puras. Me dice que está basada en convenciones que se aceptan como buenas: "como mi matrimonio, Beau: una puta farsa llena de mentiras, pero funciona. ¿Sabes por qué? porque nos amamos a nuestra manera". Y, si él, matemático y cónyuge, lo dice…

Besos, latinos y… clásicos ;)

Beau Brummel dijo...

Lady Belkis, la sabiduría popular solo es ordinaria por lo común, y no por lo vasto. Un dicho muy ilustrativo y contundente…

¿Por qué no podemos evitar el terrible gasto energético, y el consiguiente desgaste personal, que supone enamorarse de quien de uno no se enamora?


Bell kisses, Lady.

Beau Brummel dijo...

Pudiera ser, mi querida Lady Princesa, pudiera ser. Pero algo que es motivo de atención de científicos, artistas, intelectales… tiene que existir. Otra cosa es que sea una entelequia "multiforme", capaz de manifestarse de muchas mananeras, incluso "personalizadas" a medida de cada uno de nosotros. De mi experiencia personal solo puedo decir que, si lo siento ahora, es muy diferente de cuando creía sentirlo a mis ventitantos años.

Besos, Alteza. Tan cafeteros como siempre, que no me olvido ;)

Beau Brummel dijo...

Hace años hubiera firmado sus palabras, Lady María. ahora solo puedo decir que ese es un tipo de amor, romántico e idealizado. Pero, ¿hay más tipos? ¿Pudiera decirse que se ama a alguien no sintiendo ese conjunto de emotividades? Es un lío, sí…

También le digo que el enamoramiento es muy, muy peligroso: ciega la razón y no se ven cosas que, cuando se diluye, se ven muy claritas.

Besos, Lady Dolcissima María.

Rosaida dijo...

Yo añadiría también a su teoría el teorema de conjuntos, Señor Brummel. Es tan... subjetivo y a la vez tan objetivo, que no hay dos que amen de igual manera y, sin embargo, que igual de grandes son las dos formas.

Un beso desde mi Jardín, querido Beau.

Beau Brummel dijo...

A mí la plabra amor se me ahoga en la garganta, Lady Rosaida. Me parece inabarcable y maniquea. Yo no se si he amado y, si a sí ha sido, si he amado bien o si en virtud de ese magma emotivo he asfixiado alguna relación en mi vida…

Seguramente será una estupidez producto de los prejuicios, pero prefiero la expresión querer. Me parece más humana, desprovista del matiz moral y grandilocuente del término amor.

Querer, he querido mucho, y sigo queriendo… aunque no pueda tener (a) todo(s) lo(s) que quiero.

Besos, querida RosLady.

Beau Brummel dijo...

"Y si así ha sido", quería decir. Cosas del clavo o resaca, Lady.

Pero, in vino, veritas, sin duda.

Más besos…

Uol Free dijo...

Amor, amor, amor... cuando lo tienes, te sabe a poco; cuando te falta, lo idealizas y añoras-
Yo paso.
Con el sexo voy que chuta.
Y hasta eso no alcanza para explicar mis ansias.
Saludos!!

María dijo...

Muchas gracias por unirte a la iniciativa del relato de 50 palabras relativo a la imagen del arma, que mañana publicarás en tu blog a las diez de la noche hora española, te anoté ya en la lista.

Un beso.

Beau Brummel dijo...

Quizás lo que nos mata es buscar explicaciones y no disfrutar, sin más, de quien la vida pone a tu alcance, ¿no cree?

Besos Lady Uol… Free.

Beau Brummel dijo...

Está programada desde hace días. A ver qué tal queda.

50 besos, Lady María.

Rosa de Terciopelo dijo...

Bueno… a veces ocurre que Victorio quiere a Lucia… y Lucia quiere a Victorio… a veces..
No podemos elegir de quien nos enamoramos o a quien queremos… es algo innato, que surge…
Evidentemente es tormentoso cuando no es correspondido…

Besos

Beau Brummel dijo...

A veces ocurren cosas y otras tan solo pasan. Y siempre es así gracias a nuestra voluntad, a lo que haganos para realizarlas… o tan solo dejarlas pasar.

En cualquier caso, amarse, quererse o desearse siempre es cosa de dos…

Gracias por sumar su comentario a los de quienes los aportaron hace ya medio año. ¡Cómo pasa el tiempo algunas temporadas!

Besos, Lady Velvet floral ;)