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sábado, 29 de junio de 2013

LOS PERCEBES



Imagen perteneciente al mes de julio del calendario Brummell 2013




Emma es la pescadera del mercado. Más fresca que su género, exhibe la generosidad de su anatomía apretada siempre que puede. Tanto le gusta mostrar su encantadora naturaleza que renuncia a usar la parte superior de su peto de trabajo. "Es que me ahoga", dice mientras contonea los hermosos y empitonados pechos con que engalana el cuerpo que habita bajo su fina camiseta blanca. Hoy está de particular buen humor y se siente hembra. Por eso cuando llega Ezequiel, el jóven y tímido viudo que siempre le compra gallos y anillas de calamar, le muestra su género con especial denuedo:

-Hola Ezequiel. ¿Has visto que hermosos tengo hoy los percebes? Están para comérselos vivos, no me digas que no.

Ezequiel la mira cohibido, y desea decirla que sí, que le ponga unos pares para sorberlos y succionar hasta la última gota del salobre fluido del que están henchidos. Más le puede la vergüenza:

-Sí que lo están, sí. Y bien que me los llevaría a la boca. Pero es que tengo que controlar mi ácido úrico…

Más Emma es muy mujer y sabe detectar las señales del deseo. Hace tiempo que percibe que Ezequiel abomina el pescado, que solo viene a verla a ella y que con lo parado que es, si por él fuera, estarían así ambos, de secano y sin mojar, toda la vida. Así que de hoy no pasa y se ha dicho al levantarse que ya era hora de pescar al joven viudo. Por eso le hace una tentadora oferta que él no podrá rechazar:

-¡Venga, hombre! Esto no puede hacerle mal a nadie. No te preocupes, guapo, que te convido yo. Esta noche yo misma voy a llevártelos a la boca para que sepas lo que es bueno…




3 comentarios:

Rosa de Terciopelo dijo...

Menuda Emma... así se hace. ;)
Besos

belkis dijo...

Me gustaría tener la misma frescura -y los mismos percebes!!!- que Emma; seguro que así mi pescado se vendería mejor jejeje. Besos

Laura Noestá dijo...

GENIAL!!!

Besos