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lunes, 13 de octubre de 2014

TRECEDELDIEZDEDOSMILDIEZ (Mi querida resilencia)

Así era el frontispicio de Brummell Manor aquel primer día. 




Resilencia, recuerdas? :) pues eso, que con ganas todo se consigue.




Fechas… somos seres que caminan por la vida agotándose en sus plazos, carne de caducidad entrante. Una etapa sucede a otra y en cada una hay personas, sentimientos, aventuras, ilusiones, todas propias por reconocibles e inherentes en el tiempo de su desarrollo. Segmentos de nuestro pasado, algunos grabados de alegría y otros que nos gravan con dolor y con tristeza.

Aunque lleno de la heterodoxia más rabiosa para lo afectivo, confieso que con la edad he aprendido lo importante de la liturgia de las fechas y los plazos. Soy un funcionario de mis días y me gusta estar atento a las efemérides que dan sentido a mi vida. Reconocerlas es un tributo obligado de cariño. Los olvidos son un síntoma evidente de desidia, o, lo que es peor, de afán de zaherir. Cada uno sabe cómo y porqué obra como obra.

Un trece de octubre comencé esta aventura. Tenía que ser esa día. Hay fechas que te persiguen para clavársete en el alma cada año. Un trece de octubre comencé a entenderme para ajusticiar al yo intransigente que me había impedido entender a quien me había dado la vida. Un trece de octubre comencé una catársis necesaria para reencontrarme con quien también soy, y ya no puedo ocultar por más tiempo.

Hace cuatro años…

Buscas un nombre, buscas un perfil, buscas un estilo, buscas qué decir… ¿qué se busca en realidad?

Buscas una realidad que no te maltrate como lo hace lo tangible. Buscas cariño, reconocimiento, estima. Buscas, pero ¿qué encuentras?

Hace cuatro años que inicié este viaje y en él me he encontrado de todo: risas y lágrimas, afectos y puñaladas, colores y negruras, amistad y traición, luz y decepción, alegrías y miedos. Hay quien se ha subido y quien se ha bajado voluntariamente de mi vida. Seguramente, y como es lógico, lo positivo sería impensable sin lo agrio, por eso arrepentirme de algo conllevaría renunciar a lo bueno que cualquiera de mis errores haya podido generar. En cualquier caso no tengo poder para retroceder en el tiempo y remediarlos.

Hace cuatro años que experimente por primera vez ese venenillo de publicar y sentir la ansiedad de la espera de comentarios, de ver quien llegaba y qué opinaba…

Hace cuatro años ya y aquí sigo para contarlo. Y, afortunadamente, hoy siento que no lo siento y que ha merecido la pena esta deriva.

Resilencia… Sirvan estas líneas, incoherentes pero sinceras, para agradecer que me hayas enseñado lo que significa esa palabra.


Beau Brummell
Brummell Manor, 2014 / 10 / 13

11 comentarios:

AlmaBaires dijo...

Bentornato!

Ya me preguntaba dónde había terminado tan gentil caballero... si estaría concluyendo alguna de sus historias pendientes... o simplemente había decidido abandonarlas todas, dejándonos imaginar sus finales... por suerte, o perseverancia mejor dicho, ha vuelto.

Mi reverencia para festejar esta fecha tan importante para usted, Sir Brummell.

Marrubi dijo...

Yo no conocía este espacio hace 4 años.
Desde que lo conozco, cada vez que he pasado por aquí, he vivido momentos inolvidables.
Tus letras me han ayudado a "secar" más de una lágrima y a sonreír.
He volado hasta cielos bellísimos.
He sentido tantas cosas que no podría ni describirlas aquí (además ya sabes que las letras no son lo mío )
Pero lo que he comprobado y más me ha gustado es que detrás de las palabras hay un hombre con un corazón enorme y maravilloso.

Gracias por todo.

Besos de fresa.

Beau Brummel dijo...

Pues ya ve ud, Lady Baiires que no han conseguido terminar con él ;) Aunque también le digo que esta vez me libré por los pelos. ¿El marido celoso tal vez? ¿O tal vez el perrito faldero y sicario de la dama? No lo descartemos: todo es posible en este mundillo en que el navajeo y la bajeza se esconde tras bellos envoltorios…

¿Su reverencia? Mire ud que no me gusta nada ver a una Dama comme il faut inclinada ante mí… o tal vez… sí ;)

Un placer verla de nuevo. Doble, por cuanto significa que sigo aquí y que ud… también.

Mi beso, Lady.

Beau Brummel dijo...

Mi querida Lady Strawberry, va a hacer que me ruborice… Pero es fantástico que mis letras te hayan provocado tan magníficos sentimientos… Lo que sí puedo asegurarte es que cada texto ha sido parido con todo el ímpetu de mis deseos, que lo real ha sido recreado desde mi yo más honesto y lo ficticio como si hubiera sido vivido con mayor realismo aún que lo no impostado. He pretendido recordar, volver a soñar y hacer soñar con mis recuerdos. He tratado de devolver toda la sensualidad que me provocan vuestras letras y vuestra presencia.

Y, sí, tienes razón: mi corazón es el que me ha guiado siempre. A veces me pierde, pero otras consigue que me encuentren unas manoS maravilloSas, una boca delicioSa, unos ojoS Seductores…

Gracias por tus cumplidos. Gracias por escribírmelos y, sobre todo, gracias por estar aquí, también, conmigo.

Mi beaueso, Lady.

Haydeé dijo...

Hola Sir... Bienvenido de nuevo!! :)
Vine un día de incógnito y me encontré la puerta cerrada a cal y canto y pensé... "Se fue sin decir adiós?"... Me alegro mucho de verlo de nuevo, yo llegué hace apenas nada, y cuatro años dan para mucho, pero lo que he visto y leído en este corto tiempo es suficiente para saber que tras la pantalla hay un gran artista de las letras... Así que a la espera de sus continuaciones... que a mi el pobre amante me tiene preocupada... :)

Muchos besinos y feliz fin de semana!!

Beau Brummel dijo...

Se que desaparecer sin decir adiós es muy común en este universo virtual. Como no vemos caras ni sabemos nombres reales es muy sencillo diluirse sin dejar rastro, sobre todo para quienes tejen vínculos hechos con telarañas de mentiras. Pero le juro, Lady Haydeé, que mis principios éticos me impiden obrar de tal manera. Nada tengo que ocultar. Me conduzco con transparencia: cuando me equivoco, que lo hago a menudo, pido disculpas porque el orgullo nunca me ciega y la vanidad nunca me ha seducido como compañera de viaje. De hecho, y para que mis palabras no suenen a perorata de "bienqueda", en este blog hay un ejemplo concreto: en una ocasión en que creí que había de migrar a otros lares en busca de aventuras diferentes y tomé la decisión de acabar esta, me despedí de antemano para que se supiera de mi ausencia. Luego fui consciente de mi error: parecía que me escondía sin tener por qué, pues no era yo quien dejó de ser sincero.

El silencio y la huida nunca han sido, para mí, razón de respuesta. Por contra, las he sufrido en carne propia de manera inexplicable. Los seres humanos nos distinguimos por nuestra capacidad de razocinio y también por ser capaces de elaborar un sistema de signos fónicos, susceptibles de ser representados por escrito, con los que recoger esas abstracciones que llamamos sentimientos y comunicárselas a los demás. Actuar como si fuéramos mudos es una descortesía, un síntoma de prepotencia y de infravaloración del prójimo… o una cobardía. Lo más gracioso es que quien así se conduce con los demás, cuando le toca pone el grito en el cielo. A todo verraco, sea del género que sea, le llega su San Martín.

Mi puerta estaba cerrada, sí, pero no fui yo quien la cerré, sino Google para preservar esta casa del asalto de quien pretendió hacerme mal. No se quien es, pero no voy a negar que sí que me gustaría, más que nada para saber con quien me juego los cuartos. Si fuera alguien que quisiera saber… lo más adecuado es que preguntara y fuera de frente. Aquí hay mucho cainita y mucha intrigante, Lady. Lo malo es que lo sabes siempre a posteriori…

En fin, que más que una contestación a su amable comentario esto parece una entrada del blog. Perdone la extensión, la "chapa" y, sobre todo, no crea en ningún momento que hay alusión alguna a su persona. Ud. siempre es bienvenida y su presencia, esperada Lady Haydeé.

Reciba pues mi beso, Lady. Y sepa que si vuelve a encontrarse la puerta cerrada sin mi despedida previa, será por causa de fuerza mayor y seguro que totalmente ajena a mi voluntad.

AlmaBaires dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AlmaBaires dijo...

Puedo... si se me permite el atrevimiento, y tal vez nada tenga que ver o interese, pero lo que acabo de leer, la respuesta a "Lady Haydeé" como usted la llama, para mí "la mia piccola"; es una muestra de una combinación tan única como rara, inteligencia-sentimiento y educación; como hace tiempo no veía [leía] en este mundo virtual, donde se da más valor a la apariencia que a la verdadera esencia... un lujo encontrar un ser así, la excepción que confirma la regla, y una razón para creer que no todo está perdido.

Hoy más que nunca, mi reverencia Sir Brummel.

Beau Brummel dijo...

Nada se pierde solo, Lady Baires, a no ser que nosotros dejamos que se pierda… o lo echemos a perder. Somos siempre la clave, la llave que abre o el cerrojo que cierra.

Mi beso sincero.

itzalak dijo...

Me alegro inmensamente de haber llegado a este precioso lugar, donde las letras seducen y la musica que la acompaña te envuelve.
Llegue hace poco a este maravilloso universo de letras, sentimientos e historias, pero me enamore al momento del lugar, y aunque lentamente voy recorriendo cada entrada para conocer cada historia, cada letra, cada momento...
Y corto ya que me lio con la chachara...

Beau Brummel dijo...

Y yo me alegro de su llegada, Lady Itzalak, porque este lugar fue creado para seducir y envolver a quien disfruta dejándose llevar por los sentimientos que acompañan a las letras de sus historias…

Mi beso más intenso, Lady, para que no se líe… con la cháchara ;)