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domingo, 9 de julio de 2017

ELI-GE A TU ESCRITOR PARA QUE NO TE DECEPCIONE SU RELATO






Gabriel es un cuarentón vividor y hedonista. Casado y separado, tiene una hija adolescente que es la niña de sus ojos. Mantiene una buena relación con su ex, más debido al buen carácter de ella que a los esfuerzos que él dedica para no enfangar los buenos momentos que vivieron en común. Capea como puede los temporales que la vida le pone en su camino. Es un superviviente que ahogó el amor para que no volvieran a romperle la ilusión en mil pedazos. Escribe para seducir a las mujeres a las que quisiera querer y sabe que no puede…


Gerardo es un hombre maduro. Profesional liberal de éxito, nunca lo tuvo en sus aventuras mujeriegas. Ama a las mujeres tanto como teme quedarse enamorado de ellas. Culto y refinado, vive solitario en una nube de placer que le proporciona su saneada posición económica. Va de aventura en aventura, y en cada una dejándose trocitos de su vida para tratar de paliar lo solo que se siente. Escribe para recordar y engañarse volviendo a sentir esos momentos en los que se sintió acompañado…


Goyo ha llegado hace tiempo a los 50. Casado, siempre fue fiel a su esposa hasta esa frontera. Ella no puede afirmar lo mismo y él lo sabe. Desde hace años vive fantasías con esas mujeres que le cautivan y a las que nunca podrá acceder. Hace tiempo conoció a una de ellas y se atrevió a transgredir todos sus principios. Juntos vivieron una aventura que él guarda en su cofre de tesoros y que le sirvió para darse cuenta de que no estaba acabado como hombre. Escribe para reescribirse en sus relatos y buscar a otra ella que le ayude a no morir…


Gonzalo es un bala perdida, un buscavidas con suerte. Viudo presumido, no quiere confesar su verdadera edad porque sabe que puede pasar por menos años de los que ha vivido. Pero si le escuchamos con atención nos damos cuenta de que hace tiempo que quemó en los garitos los cuarentaytantos que confiesa. Seductor. Sus buenas formas, su voz y su manera de expresarse le ayudan en la tarea. Vende humo porque mucha gente se lo compra. Engaña, pero no miente. Va de cara, tal vez no tanto por nobleza como por inconsciencia. Adora el rock’n roll, los tatuajes y las motos. Indian y Harley, por supuesto. Escribe para escupirle a la vida por hacerle atractivo y no valiente. Y para soñar con una compañera que le ayude a pasar el mal trago que le atormenta en forma de cáncer repentino…


Gustavo pasa por ser un mediocre pusilánime. Su mujer le machaca porque nunca dio la talla de lo que esperaba de él. Ella es una hembra deseada y deseable por todo su entorno de trabajo. Siempre a su lado, se cansó de ser quien le empujara a hacer las pocas cosas que él ha conseguido terminar en la vida. Gus vive en una dualidad incurable, en una dicotomía que no se atreve a resolver. Acomodado, escribe para renacer en sus textos como el hombre que nunca supo ser. Se gana la vida con su ingenio, que quizá es lo único que ha cultivado por sí mismo en todos los años de su vida. Y son ya más de cuarenta…



A Gastón la vida no le ha ido muy bien. Profesionalmente siempre se ha quedado en esa tierra de nadie que le obliga a tirar de las reservas patrimoniales de su familia para poder subsistir. Personalmente vive en un limbo de cómoda situación con su pareja. Lleva a otro hombre dentro que intenta doblegar como sea la rigidez de su ética diaria. Creativo y soñador, amante de todas las artes, apasionado lector y cinéfilo… con su prosa a sueldo, está empeñado desde hace años en escribir para satisfacer la necesidad de encontrar lo que siente que le falta. O tal vez sea para descubrir qué le impulsa siempre a sentir esa carencia…


Hay un hombre G escribiendo para ti en este preciso momento. Y te gustará si es capaz de pillarte el punto… que a ti te gusta.

4 comentarios:

Alma Baires dijo...

Buenas noches… casi que no creo a mis ojos al leer el aviso de blogger donde me decía que Usted había publicado.

Acabo de leer su propuesta, o diría un desafío, pero sinceramente no deseo elegir, no hoy… Sin embargo, leeré con mucho gusto cada historia que venga escrita, de cualquiera de las plumas de los hombres G que la exprese.

Un placer su regreso, si esto ha sido; y si no, al menos el saberle bien… como antes, como siempre, mi reverencia, Sir Brummell.

Marrubi dijo...

Todos esos hombres G están compilados en uno que, personalmente, a mi siempre me pilla el punto que me gusta.
Un placer ver en mi ordenador esta "luz encendida", ya sea por un breve instante o por mucho más tiempo (con todo lo relativo que éste es).
Un beso enorme envuelto en un abrazo, estimado Lord.

Beau Brummel dijo...

Al final, lo que queda de nosotros, realmente nuestro, es lo que escribimos. Lo demás es fruto de la percepción subjetiva de los otros: lo que hicimos, lo que dijimos, lo que pensamos y de nosotros piensan… Todos somos Ges en tránsito de perfil en perfil y cada uno de ellos está en continua mutación. Un día más jóvenes e independientes y los siguientes atados por nuestras propias ligaduras: trabajo, pareja, amistades, salud… Y así vamos avanzando, en vías paralelas o cruzando nuestras vidas.

Su fidelidad me honra tanto como me halaga, Lady Almada. Su rápida respuesta me ha complacido tanto como sorprendido. No por Ud, my dear, sino porque estos lugares se me revelaron hace tiempo como eriales de decepción y de olvido. Mea culpa, la de no darme cuenta que no todo el mundo es igual al mundo que nos es adverso.

Grcaias por dejar a sus ojos descubrir a mis escritos.

Mi beso, Lady. Un plcer seguir besándola…

Beau Brummel dijo...

Conseguirá ud que me ponga colorado. Encontrarnos es siempre un punto de placer para mí, y de los mejores. Ya sabe lo que dicen de las brasas y las luces: donde hubo hay un rescoldo hace falta muy poco para encenderse ;) Procuraré que la luz me acompañe un ratito más…

Mi beso, Lady Marrubi maitia.